LIBÉRATE!!

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Si algo te pasa, es porque debe pasarte. Y no sólo tiene que suceder, sino que además es lo mejor que podria ocurrirte. El Universo no comete errores. Detrás de la imperfección, siempre hay perfección. De hecho, una no puede existir sin la otra. Ambos polos se dan existencia mutua, de la misma manera que ocurre con la luz y la oscuridad. La perfección es la realidad, la imperfección es la ilusión. Cuando realmente comprendes esto, termina tu sufrimiento y te amigas con la existencia. Haces las paces con ella.

Lo que tú calificas como negativo, tu alma lo llama amor. Lo que tú llamas dificultades, tú alma llama evolución. Lo que tú llamas injusto, tu alma llama causa y efecto. Y lo que tú llamas sufrimiento, tu alma llama dolor.

Está todo bien, pero para verlo tienes que elevar tu visión. No lo podrás ver desde tu mente condicionada. Sólo desde un corazón puro e inmaculado es posible comprender esta existencia.

Espiritualizalo todo, hasta lo más tribial. Bendice tu vida y agradece con todo amor y gratitud cada obstáculo que se te presenta. Sin ellos, no podrías madurar ni fortalecerte para convertirte en el verdadero Ser que eres. Sin ellos, no existiría la evolución y no tendrías oportunidad alguna de florecer.

Bendiciones,

Lic. Fernán Makaroff

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AHORA O NUNCA

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Cada persona elige qué quiere transformar en su mundo. Cada uno decide qué es posible y qué no lo es. La evolución espiritual es el camino por el cual recuerdas día a día, que todo lo que te enseñaron es una mentira, que no existen obstáculos, ni internos ni externos. El mundo entero te ha estado mintiendo desde que naciste. Te ha hecho creer que hay cosas que son posibles y otras que no lo son, que hay cosas que se pueden cambiar y otras que no. Las cosas que te dijeron que se pueden cambiar, son las que tus padres o personas de tu entorno cercano lograron cambiar. Y las cosas que te dijeron que no se pueden cambiar, son aquellas que ellos no lograron. Sin embargo, cuando comienzas a despertarte del engaño masivo, ves con claridad que no sólo puedes lograr todo lo que deseas, sino que debes hacerlo. Para eso has venido a este mundo, no para quejarte y llorisquear como un niño. Sino para manifestar tu verdadero poder espiritual. No viniste para comer, viajar, tener hijos, envejecer y morir. Eso sería un insulto para tu alma. Hay un propósito más digno. Más real. Más elevado.

Para manifestar tu potencial en este mundo debes comenzar a desarrollar tu fe. La fe se desarrolla de dos maneras: la primera a través del reencuentro con tu propia alma, infinita, todo poderosa y eterna. Para ello necesitas amarte incondicionalmente y tener espacios diarios de silencio, además de llevar a cabo las acciones que te definan. Con esta gradual conexión irás recuperando tu memoria divina que está grabada en tus células y te alejarás cada vez más de la mente, que representa a la sociedad dormida y esclavizada. La segunda, a través de la realización de tus metas. A medida que vas logrando las cosas que antes creías imposibles, vas desarrollando tu confianza, cada vez en cosas más difíciles para el común de las personas. Como por ejemplo, tener mucho dinero, vivir sin trabajar, o vivir en un estado de armonía y paz interior diariamente, a pesar de las condiciones externas. Cuánto más conectado estés con tu Ser, más lejos estarás de la mente y sus viejas creencias. Y cuántas más obstáculos superes en tu vida, más desarrollarás tu fe. Es por eso que cuando venga un obstáculo, lo tienes que bendecir y agradecer aún más que en los momentos en los cuales las cosas resultan fáciles. Allí es cuando más tienes que agradecer a la existencia por darte la posibilidad de madurar espiritualmente y convertirte en un hombre.

Debes entender que eres un maestro. Debes recordar que no eres una persona con defectos y virtudes. Tienes que reclamar tu divinidad, tu inmortalidad, tu belleza, tu paz, tu dominio sobre tus estados de ánimo y tu propia mente. Sólo así podrás salir del paradigma condicionado, que se basa en adorar una vida mezquina y limitada.

Cuando Jesús dijo “todo lo que yo hago ustedes lo harán, y más también”, te estaba hablando a ti. Directamente a ti. No a una persona imaginaria, no a alguien de esa época. No hay tiempo. No hay milagros. No existen. Lo que tú y esta sociedad llaman milagros es simplemente el conocimiento y el reconocimiento de lo que eres en esencia.

Nada hay más importante para el que desea avanzar y lograr el anhelado equilibrio interno, que el factor seriedad. Esto se refiere al orden de importancia en el que pones tu búsqueda espiritual. Significa qué estás verdaderamente dispuesto a perder para conquistar tu divinidad. Sólo cuando estés dispuesto a abandonarlo todo, verás cambios profundos y significativos. Abandonarlo todo no quiere decir quedarte solo en el desierto o en una montaña, sino soltar el apego a las personas, a los objetos, a las condiciones y a los resultados.

Disciplínate. Trabaja en ti. Comete cualquier pecado, pero nunca el de abandonarte o ser negligente contigo mismo. No te permitas caer en el letargo mental. Debes vigilar a tu mente noche y día, aún en los sueños, para que ella no tome el control de tu vida. No importa cuántas veces lo escuches, siempre recuerda que no hay otro obstáculo en tu vida que tú propia mente.

Ayúdate. No te concentres demasiado en los demás. Más bien, ayúdate a ti mismo. Pues sólo así podrás dar verdadera ayuda. ¿Acaso no te amas? ¿Sientes compasión por los que sufren pero no por ti? ¿No ves la mezquindad con la cual te tratas? Es mucho más fácil abandonarse a uno mismo que a los demás. Pues para los demás, solo tienes que escuchar y estar presente cuando te necesiten, en cambio para ayudarte a ti, debes asumir un compromiso, transmutar viejos y arraigados hábitos, permanecer atento y despierto, desarmar conductas compulsivas, sanar emociones, ocuparte de tu cuerpo y de tu alma día a día.

¡¡Cuánta voluntad se necesita para ser feliz!! Sobre todo, voluntad y disciplina, Porque cuando uno realmente toma la decisión de cambiar, todo lo demás sucede de manera natural y espontánea. Tu alma quiere liberarse. Colabora con ella en su proceso del despertar. Al fin y al cabo si no lo haces serás un desdichado. No hay otro camino que el del amor. De nada sirve el autoconocimiento sin amor. Ni siquiera la meditación tiene efecto alguno sin amor. Y cuando digo amor, no me refiero a aquellos que dicen “yo me amo”, pero son incapaces de vibrar, sino a aquellos que pueden sentir a voluntad aquella inconfundible sensación de paz, gozo, alegría y plenitud en lo más profundo de su corazón. No son palabras, ni teoría, no conocimiento, es sencillamente una experiencia interna.

Así que, ahora o nunca. Un día que pasas sin darte amor en silencio y soledad, es un día perdido. No tienes opción. La evolución es lo único que no puedes elegir en esta vida, sólo puedes demorarla, pero tarde o temprano florecerás. Así que, ahora o nunca. Tienes que hacer de cuenta que en cualquier momento morirás. ¡¡Algo debes hacer para sacudirte!! ¿Prefieres esperar a que la vida lo haga a través de una enfermedad, una experiencia traumática, dolorosa, sufrimiento extremo, o la misma muerte? No le des tregua al ego, ya que él no te la da a ti. Sácale ventaja y aprovecha cada segundo de tu vida para realizar tu verdadero Ser y salir del sonambulismo colectivo.

¡¡Si supieras lo maravilloso que es no depender de nada ni de nadie!!!!! ¡¡Ser autosuficiente!! Sentir amor sin dueño, sin pareja, sin familia, sin condiciones, sin necesidad de que ocurra nada. Sin enamorarte, sin dinero, sin fama, Sólo con tu propia presencia, que es lo único que jamás puedes perder en esta vida. Todo lo demás se irá, pero tú Ser quedará. ¡¡¡Entiende esto de una vez por todas!!! ¡¡Deja de darle importancia a todo aquello que no la tiene!! Primero tú, luego todo lo demás. Pero “tú”, no significa tu persona, sino tu alma. Tu persona también se irá, no la alimentes con venenos materiales o psicológicos. Una y otra vez, pon tu foco en aquello que no perderás con la muerte. Eso es lo único que importa. Nada más que eso. No hay otra cosa. Así que, manos a la obra.

Saludos y amor,
Lic. Fernán Makaroff

NUNCA ES TARDE PARA VOLVER

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No importa cuánto tiempo te hayas extraviado. No importa cuánto te hayas equivocado. Tampoco cuánto te hayas dejado seducir por el sistema, el consumo, la tecnología, las relaciones conflictivas, la vida superficial, el sexo, las drogas (alcohol, cigarrillo), la vida social, los viajes, el dinero. No importa cuánto te hayas ocupado de los demás, olvidándote de ti;, cuánto hayas ignorado a tu cuerpo y a tu corazón; nunca es tarde para volver al SER.

Jamás pongas tu atención en tus errores. No te arrepientas de nada que hayas hecho, o hayas dejado de hacer. Debes saber que eres perfecto. Todo error que cometas, no importa cuán grave sea, es tan sólo un producto de un programa. No te apropies de él, no creas que el error es tuyo. Los errores los comete el ego, y el ego no eres tú. Debes comprender esta abismal diferencia para no sentir culpa ni arrepentimientos jamás.

Cuenta la historia que un hombre se enteró donde estaba Buda con sus discípulos y fue a visitarlo. El quería ponerlo a prueba, a ver si en verdad estaba iluminado como decían. Entonces, se acercó a él y le escupió en la cara. Buda no tuvo reacción alguna. El hombre se marchó. Luego de un tiempo, arrepentido, volvió y le dijo “disculpéme maestro, fui un tonto”, para lo que Buda respondió “no tienes que disculparte, pues no eras tú el que me escupió ni soy yo a quien escupiste”.

No pierdas un sólo segundo en mirar al pasado, sino que simplemente VUELVE AHORA AL SER. Si quieres reparar un error, no hay mejor cosa que puedas hacer en tu vida que dedicarte a elevar tu propia frecuencia para acelerar tu evolución y eliminar cualquier karma negativo que se encuentre presente todavía en tu interior. No le des tiempo a la mente para pensar “hubiera sido distinto de haberlo sabido antes” o “cómo pude haber hecho esto o aquello”. No importa si te equivocas debido a tu ignorancia y a la desconexión ul olvido de lo que eres en esencia, pero sí importa que hagas todo lo que esté a tu alcance para no volver a cometer el mismo error. Allí empieza tu verdadera responsabilidad.

La vida es simple. Se torna difícil sólo cuando reina la intranquilidad en la mente y la ansiedad por querer a toda costa otra cosa distinta de la realidad presente. Somos todos seres maravillosos que tan sólo se han extraviado de su hogar. Debemos volver lo antes posible y no perder un segundo en tratar de comprender o cambiar lo que no se puede cambiar. Una vez que retomas el contacto con tu esencia y te dedicas a experimentar el gozo del Ser, las respuestas vendrán de manera natural y sin esfuerzo.

No les des ninguna importancia al factor tiempo, salvo para comprender lo valioso que es aprovecharlo. Si dedicaste tu vida a lo efímero, vuelve ahora al Ser. Si te ocupaste de ser madre olvidándote de ti, vuelve ahora. Si perdiste tu tiempo en relaciones malsanas, trabajos negativos o superficiales, profesiones que no te representaban en verdad; si viviste desde el ego creyendo que ese eras tú, si no diste suficiente amor como deseabas… Sea lo que sea que haya ocurrido, vuelve al SER. Y cuando digo “ahora”, no me refiero a mañana o en esta nueva etapa de tu vida, sino en este mismo momento. AHORA MISMO. Vé a tu interior y refúgiate en tu corazón. Deja de hacer cualquier cosa que estés haciendo, y adéntrate en el YO. Sana al yo con el YO. Libera al yo con el YO.

Si no puedes hacerlo ya, organízate para que suceda apenas llegues a tu hogar. Espera el momento para encontrarte contigo mismo en silencio como esperarías ganar la lotería o encontrar el amor de tu vida, pues de hecho, tú eres el amor de tu vida. No dejes que nada ni nadie te distraiga. Apenas llegues, dile a tu familia “ahora no puedo, tengo primero algo muy importante que hacer”. Entonces cierra todas las puertas del mundo exterior y dedícate a darte a ti mismo el amor, la paz y la felicidad que siempre buscaste y sigues buscando. De esta manera inundarás de luz tu corazón y luego esa luz desbordará hacia afuera. Contagiarás a tu familia, amigos, extraños, animales, plantas, y finalmente al mundo entero.

Si hay una sola cosa que debes comprender en toda tu existencia, es que tu felicidad, tu paz y tu libertad, dependen exclusivamente de cuánto tiempo por día dediques a estar a solas contigo mismo. Todos tus problemas se deben a que no practicas lo suficiente, a que no te das suficiente amor. Tus problemas con tus hijos, con tu pareja, con tu trabajo, con el dinero, con tu salud; tu tristeza, tus miedos, tu bronca, tu stress. Es producto de que te la pasas haciendo y haciendo, escapando, justificando, postergando……. y no le das tiempo al no – hacer. A tu sanación.

Vuelve ahora y comprobarás por tu propia experiencia que no es tarde. Siempre hay una solución. Todo se puede reparar, inclusive la muerte misma. Toda la oscuridad, el dolor acumulado de años, la amargura de la vida, las peores experiencias del pasado, todas ellas desaparecerán con tan sólo cinco minutos de verdadera conexión con lo eterno, con lo que ES, con el Ser único brillante, resplandeciente, puro gozo y amor.

No importa cuánta oscuridad haya en tu vida, aprende a prender la perilla de la luz y se esfumará instantáneamente, de la misma manera que sucede cuando entras a una habitación. Puede parecer idealizado, un sueño, un milagro, una utopía….Pero te digo que ya he visto a muchas personas lograrlo. Asi que, adelante!!!!!!!!!!

Luz y amor para todos,
Lic. Fernán Makaroff